Recomendaciones para una mejor entregabilidad

Conoce lo que debes hacer y lo que no para mantener una buena reputación y mejorar la entregabilidad de tus campañas.

Hay muchos factores que pueden influir en el éxito de tu estrategia de Email Marketing. Algunos son de orden técnico, y otros tienen que ver con tu propio comportamiento y el de tus suscriptores.

Es muy importante que, además de estas buenas prácticas, también tengas en cuenta nuestra Política antispam.

Mejora la entregabilidad de tus mails y protege tu reputación con las siguientes recomendaciones:

1. Verifica y autentica tu dominio

A través de la verificación y la autenticación, además de poder utilizar tu propio dominio personalizado, les demuestras a los proveedores de correo electrónico que tienes acceso al dominio de la cuenta de correo que utilizas como remitente. Esto te ayudará a evitar caer en la bandeja de spam.

2. Monitorea las quejas

Una queja es lo que se origina cuando un destinatario marcó tus mails como spam. Un elevado número de quejas puede perjudicar tu reputación (y la nuestra) y, eventualmente, nos puede obligar a suspender tu cuenta.

La tasa de quejas de tu cuenta no debería superar el 0,10%, así que te recomendamos que siempre la sigas de cerca. Puedes ver estos datos en la sección de Reportes.

💡 Consejo: Envía solo mails que las personas quieran y esperen recibir, y que sean relevantes para su relación con tu producto o servicio.

3. Controla los rebotes

Los rebotes son los mails que no pudieron entregarse porque los servidores de los correos de destino los rechazaron. En general, los rebotes pueden ser clasificados en dos tipos: duros y blandos.

Los rebotes duros son los que más pueden perjudicar tu entregabilidad, ya que se dan cuando las cuentas de correo electrónico son inexistentes, inactivas o están mal escritas.

💡 Consejo: Mantén tu porcentaje de rebotes duros, como mínimo, por debajo del 5%. Aunque lo ideal sería que este valor no supere el 2%. Para esto es importantísimo que mantengas optimizadas tus listas de contactos.

4. Optimiza tus listas de contactos

Mantener limpias tus listas, conservando solo suscriptores activos que dieron su consentimiento, es fundamental para el éxito de tu estrategia de Email Marketing.

Para lograr esto, te recomendamos que te centres en los siguientes puntos:

Trabaja con el método doble opt-in (correo de confirmación)

Este método es indispensable ya que evita que se suscriban contactos que hayan cometido un error al escribir su correo o que hayan sido suscriptos sin su consentimiento.

Además, evitarás enviar tus mails a correos inexistentes, y los mismos serán recibidos por personas que realmente estén interesadas en tus comunicaciones.

📌 En nuestro editor de formularios de contacto, la opción doble opt-in es obligatoria. De esta manera protegemos tu reputación y la nuestra.

Incluye siempre un enlace de desuscripción

Incluir un enlace de desuscripción en tus mails es elemental en toda campaña de Email Marketing. Es fundamental para mantener una buena reputación, y por ende, una mejor tasa de entregabilidad.

Todos tus destinatarios deben tener la posibilidad de darse de baja de tus listas de contactos siempre que lo deseen. Y por supuesto, una vez que lo hayan hecho, es de suma importancia que dejen de recibir tus mails.

📌 En nuestro editor visual, el enlace de desuscripción viene por defecto y es obligatorio. Si el contenido de tu mail no lo incluye, simplemente no podrás enviarlo.

Elimina los contactos inactivos

Es muy importante limpiar tus listas y eliminar de ellas a aquellos contactos que pasaron un largo período de tiempo sin ningún tipo de participación.

Cualquier destinatario que no haya abierto o no haya hecho click en un mail tuyo en los últimos 6 meses debería ser eliminado de todas tus listas.

💡 Consejo: Crea un segmento cada 6 meses (cómo máximo) que coincida solo con estos contactos (sin aperturas y sin clicks), para poder identificarlos rápidamente y eliminarlos de tu base.

Identifica tus contactos más comprometidos

Según los estándares de proveedores de correo electrónico como Gmail y Outlook, un destinatario se considera comprometido si abrió un mail o hizo click en el mismo al menos una vez en 4 meses. Pasado este tiempo, estos mismos proveedores invitan a sus usuarios a no recibir más correos de ciertos remitentes.

Ten en cuenta esto a la hora de mantener tus listas actualizadas y al momento de diseñar tu contenido.

💡 Consejo: Crea segmentos en donde incluyas distintos grupos de destinatarios comprometidos, dependiendo de la fecha de su última interacción. Así podrás indentificarlos fácilmente y pensar comunicaciones específicas para ellos.

5. Piensa bien tu contenido

Los filtros de spam que utilizan los proveedores de correo electrónico son cada vez más estrictos y reconocen con bastante facilidad si el contenido de un mail es spam. Esto lo hacen comparando determinados correos electrónicos con otros que ya recibieron un alto número de quejas.

Siempre personaliza el contenido de tus mails y asegúrate que el mismo sea relevante para las personas que lo reciban.

💡 Consejos

  • Evita escribir frases enteras en mayúsculas,

  • No abuses de los emojis,

  • No utilices símbolos relacionados con monedas,

  • Incluye texto en tu contenido. Evita utilizar solo imágenes, y, si es posible, que las mismas no superen el 40% de tu mail.

  • Utiliza imágenes con "calidad web", esto hace que tus imágenes sean óptimas para correos más livianos, que carguen más rápido y tengan una mejor entregabilidad,

  • Evita utilizar muchos CTAs (botones). No incorpores más de 3 o 4 por mail,

  • No utilices acortadores de URL. Los spammers suelen usar estos acortadores para ocultar enlaces maliciosos, así que los filtros antispam los detectan enseguida,

  • Trata de no envíar siempre el mismo diseño,

  • No utilices palabras sospechosas como "oferta" u "oportunidad".

6. Evita los envíos de gran volumen

Hacer envíos masivos de mails puede tener un impacto negativo en tu reputación.

💡 Consejo: Envía tus mails a menos cantidad de personas, dividiendo el contenido en campañas sostenidas, pero más pequeñas y específicas.